La ternura como dimensión política urgente

Por el

*Por David ‘Coco’ Pagano

Ilustración : Oswaldo Guayasamín de la serie Ternura

Escribir sobre  ternura y  política   pareciera plantear ideas antagónicas y opuestas, proponer una reflexión que cuestione esta distancia, salir de ese ‘ lugar horrendo’ que nos han asignado y que nos hace mirar la realidad desde un manera  fragmentada, frívola y disociada. La cotidianidad  en las que nos vemos inmersos e implicados ‘nos empuja’ a pensar nuevas formas de relación y construcción en este nuevo tiempo que transitamos. 

Quizás es una oportunidad para  pensar a la ternura no sólo como una reacción amorosa sino una forma antagónica de posicionarse ante los demás y el mundo;  desde lo antagónico, como lo opuesto a lo cruel, lo rígido y lo áspero. Como una actitud permeable que se puede moldear, que se deja “afectar”, como antesala de una empatía genuina y transformadora. Esta posibilidad de dejar que la “realidad del otro” afecte la propia genera una posición personal incómoda porque al ejercerla la vida del otro te interpela, te moviliza y compromete.

La política entendida  (más allá de lo partidario)  como construcción de  sociedad;  con  relaciones de poder, fracturas y vínculos, la consideración del otro,    del espacio común y  de lo  comunitario, donde los derechos para otros pueden ser  interpretados   como un proceso colectivo de conquista. 

La ternura como dimensión política puede ser un proceso inacabado, dinámico y sensible, que  ocupa un lugar físico y simbólico, que tiene peso y que su presencia o carencia modifica los resultados en los grupos, comunidades y sociedades, asumir  el  lugar real que se concreta  en la  escucha atenta del otro,  a sentir en lo profundo de sí mismo  y dejar que  modifique la práctica cotidiana y  constante de alojar y dejarse alojar por otros. Es también una práctica que impulsa  a cuestionar como se juegan las relaciones de poder , la pregunta frente al espejo de  ¿Quién te pensás que sos?  la invitación a “bajarse” inmediatamente de la fantasía de que por el lugar social que ocupás sos mejor  o más importante que los demás.  

Si todo el tiempo estamos construyendo sociedad estamos todo el tiempo haciendo política. La diferencia entre satisfacer una necesidad y generar un derecho es una forma de interpretar al otro, que nos atraviesa, nos construye y nos ayuda a desnaturalizar e indignarnos. Naturalizar prácticas autoritarias y violentas pensando que son “así nomás son las cosas” o asumir su  destructividad, confrontarlas y proponer la modificación.   

Que se considere la  ternura como  romantización de la política es también otra forma  de  desestimar  la sensibilidad,  de vaciar la vida, la  relativización  de los vínculos y la  naturalización de las relaciones con los demás por conveniencia,  y que cuando no te sirve se descarta.  La práctica política institucional o partidaria que descarta la ternura es mercantilismo que no ve, que no oye y que no siente al otro. No se puede ni explicar ni argumentar el abrazo a las diversidades  desestimándola, porque desde ella se abraza la integridad del otro y no solo una pequeña parte. Cuando la ternura es la base  de esa construcción hay una forma real de encuentro y de acción, no como una forma cursi sino como un resultado militante y transformador, si  solo se lleva a cabo  desde la afectividad es solamente “sensibilidad de sillón”, como pasa con la televisión o las redes sociales donde aunque   puede emocionar  no impulsa a  la acción. 

El  desafío es la  transformación, pasar  del  decir al hacer, acompañar con una presencia real, viva y sentipensante. Desde este lugar cualquier proyecto personal es comunitario, porque siempre incluye a otros y no solamente si es funcional para  uno mismo. Que  otra persona esté sufriendo    o que  se encuentre en riesgo no puede pasar desapercibido   si la ternura es realmente una  dimensión política 

 Pasar por el corazón es  animarse a volver a vivenciar el sufrimiento o la alegría de los demás  para hacerlos presentes y reaccionar con acciones transformadoras. La pandemia, entendida  como crisis mundial en sentido amplio,  nos interpela  a promover en lo cotidiano  mayores niveles de ternura. El gran desafío político no está en  ser elocuente ni entretenido, ni escribir grandes planes o programas; el desafío es “construir desde y con la comunidad” lo que emerge desde decisiones  que tengan como eje la ternura y como urgencia salir al encuentro  del otro. No se trata de “bajar al territorio” sino de “ser territorio y subir al territorio” donde lo más real es lo que acontece con los demás  que lo que se pueda pensar desde cualquier escritorio.



agenda bohemia

eschaco
El Arbol Amarillo Libreria Infantil
hirameku

Categoria: Textual | Comentarios: 0

Sé el primero en escribir un comentario.

Deja un comentario




Últimas Notas


El legado de Juan
Derechos humanos, Justicia, Pueblos indígenas

Juan no pudo estar presente. Sin embargo, quienes estuvimos en las audiencias sabemos que su presencia fue innegable. No hubo una sola persona que no haya pensado en él,...

VER MÁS




Juicio por la Masacre de Napalpí: “el aporte de las investigadoras de la UNNE fue muy valioso, importante y trascendente”
Derechos humanos, Judiciales, Pueblos indígenas

Finalizó el juicio por la verdad de la Masacre de Napalpí. la Justicia Federal reconoció la responsabilidad del Estado argentino. Durante el juicio, docentes e investigadoras de la Universidad...

VER MÁS




Juicio oral por Napalpí: la Justicia reconoció el hecho como una Masacre y crimen de lesa humanidad 
Derechos humanos, Justicia, Pueblos indígenas

El histórico juicio oral por la verdad sobre la Masacre de Napalpí culminó este jueves al mediodía con la sentencia en la cual la jueza federal Zunilda Niremperger dictaminó...

VER MÁS




Las RadFem, el sector que tensiona al feminismo por su rechazo hacia las personas trans
Diversidad, feminismo, Género

Apelan a la biología y se reivindican como “hembras de la especie humana” para negar la identidad de género autopercibida. Las alianzas con los sectores antiderechos.

VER MÁS




Audiencia Pública NEA: la participación ciudadana como resguardo del derecho a la comunicación
Comunicación Social, Derechos

Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones defenderán el derecho humano a la comunicación, evaluando el funcionamiento de la radio y TV de la región.

VER MÁS




Condenaron por abuso sexual al ingeniero de INTA que trabajaba en Capitán Solari
Abuso sexual en la Infancia

El 23 de septiembre de 2020, en Capitán Solari, una abuela denunció en la comisaría del pueblo, que su nieta fue abusada.

VER MÁS