Las mentiras del doctor Duré

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Por Bruno Martínez

El médico emergentólogo chaqueño, Cristian Duré, quien reside en Suecia desde hace nueve años, fue noticia en los últimos días por las extravagantes, peligrosas y, en ocasiones, falaces afirmaciones que vertió en distintos medios de comunicación respecto de las políticas sanitarias que debería implementar el gobierno argentino para afrontar la pandemia.

El también investigador del Hospital Sur y el Instituto Karolinska blandió la estrategia sueca como la más acertada para hacer frente a la COVID-19 la cual se resume de la siguiente manera: máxima apertura y mínimas restricciones.

“Si después de 6 meses de pandemia mantienen encerrado a una población para controlar una enfermedad, es porque, no saben (o no quieren) leer, buscar o entender los artículos científicos que enseñan sobre la prevención y el tratamiento de dicha enfermedad (que de por si hay muchos y son gratuitos)”, disparó el médico chaqueño en su cuenta de Facebook. “Es mucho más fácil encerrar y empobrecer a las personas que adecuar el sistema para la convivencia. El manejo del Covid19 en Argentina es un ejemplo de corrupción, mediocridad y soberbia por parte de los responsables para afrontar esta situación”, acusó.

No sólo eso. En declaraciones al canal La Nación +, hizo un pedido a las autoridades argentinas que el portal de ese grupo mediático tildó de “desesperado”. “Metan a los chicos en las escuelas”, solicitó Duré y aseguró que “no hay evidencias” que los niños propaguen la enfermedad.

En esa misma entrevista, afirmó además que en Suecia “mueren más personas por accidentes de tránsito” que por COVID-19 y dijo que en ese país se aplica la teoría (muy polémica) conocida como “inmunidad de rebaño”, la cual postula que hay que exponer a las personas que tengan menos probabilidad de morir a causa del virus para que estas se infecten y generen anticuerpos los cuales, eventualmente, producirían una barrera natural con la consecuente inmunidad de toda la comunidad.

“El cuerpo humano siempre crea anticuerpos para todos los virus y, sabiendo que el coronavirus no es letal para los adultos y niños sanos, se apostó a que esas personas permanezcan afuera, justamente para que la letalidad baje”, sostuvo el médico.

La postura de Duré coincide con la del controvertido epidemiólogo Jefe de Suecia, Anders Tegnell, quien estableció que la mejor opción no es confinar a la población de manera estricta para luego realizar una reapertura paulatina, tal cual vienen haciendo en la mayoría de los países del mundo, sino más bien todo lo contrario.  

En Suecia, no se estableció un aislamiento social, preventivo y obligatorio, no se cerró la actividad comercial y tanto los jardines de infantes como las escuelas primarias permanecieron abiertas. Sí se impuso un cierre de fronteras, suspensión de clases en escuelas secundarias, se prohibió visitas a geriátricos y los eventos de más de 50 personas.

¿Cómo le fue al país nórdico con este modelo? De acuerdo a los datos de la Universidad Johns Hopkins, al 23 de octubre, ese país de 10 millones de habitantes tuvo casi 109 mil casos y 5.930 muertes. Si se lo compara con sus vecinos, que tuvieron cuarentenas con diferentes niveles de severidad, le fue bastante peor: Noruega (con 5,4 millones de habitantes) tiene hasta la fecha poco más de 17 mil casos y las muertes fueron sólo 279. Finlandia (5,5 millones de habitantes) registró 14 mil contagios y 355 muertos. Y Dinamarca (5 millones de habitantes) tuvo 38 mil contagios y 694 muertes. Dicho de otro modo: tuvieron entre 2 y 6 veces menos casos que en Suecia y entre 8 y 21 veces menos fallecidos.

Anders Tegnellepidemiólogo jefe de Suecia

Falaces

En los distintos reportajes que brindó (aquíaquí y aquí), Duré plantea varias cuestiones polémicas y en, muchos casos, falaces. En primer lugar, no dice la verdad al señalar que en Suecia hay más muertos por siniestros viales que por COVID-19.

A la fecha, en siete meses de pandemia, el país nórdico registró, como ya se dijo, casi 6 mil muertes de personas con diagnóstico positivo de coronavirus SARS-CoV-2. En tanto que, durante 2018, murieron 324 personas en siniestros viales en ese país, cifra que bajó en 2019 a 223.

Por otra parte, es engañoso cuando asegura de que no hay evidencias de que el regreso a las clases presenciales provoque un incremento en los contagios.

Un estudio realizado por el Ministerio de Salud de Israel comprobó que la reapertura de las escuelas derivó en un aumento de los casos de COVID-19 debido a que los niños son más propensos a contraer el patógeno que los adultos y pueden transmitirlo a otras personas.

El gobierno de ese país reabrió los edificios escolares el 1 de septiembre, en parte, sobre la base de datos que indicaban que era relativamente poco probable que los niños contrajeran o propagaran el virus, tal cual lo plantea Duré. “Pero posteriormente se enfrentaron a un aumento incesante de las tasas de contagio”, sostiene un artículo publicado el miércoles en The Times Of Israel.

El informe realizado por el Ministerio de Salud Pública israelí detalla que el 8 por ciento de las 678.000 pruebas de COVID-19 realizadas en niños menores de 17 años entre el 27 de enero y el 24 de septiembre dieron positivo. Esto fue un 2 por ciento más alto que la tasa de unos 2,6 millones de pruebas realizadas en adultos durante ese mismo período.

“Los resultados enfatizaron el riesgo que representa la reapertura de las escuelas de manera no gradual, particularmente en áreas con altas tasas de infección, como sucedió en ciertas comunidades ultraortodoxas de todo el país esta semana”, añadió el matutino.

Recorte de The Times of Israel

Un caso similar se dio en menor escala en la localidad estadounidense de Salt Lake City, en Utah. Al igual que en Israel, se constató que los contagios aumentaron cuando los estudiantes regresaron a las aulas.

“La Corner Canyon High School experimentó uno de los mayores brotes de coronavirus en una escuela en Utah, y posiblemente en el país, con 90 casos en dos semanas, probablemente un recuento insuficiente, ya que no todos los estudiantes y el personal que estuvieron expuestos o sintomáticos se hizo la prueba”, sostiene un artículo publicado el 18 de octubre en el New York Times.

“Corner Canyon no fue la única escuela del distrito que tuvo un brote. Para el 28 de septiembre, el Distrito Escolar de Canyons, con aproximadamente 33.000 estudiantes, había cerrado temporalmente tres escuelas secundarias y una escuela intermedia, y le dijo a unos 8.000 estudiantes que aprendieran desde casa”, añade la información.

“Todos podemos ser vectores”

En diálogo con RCSoledad Retamar, ingeniera en sistemas de información e investigadora de la Regional Concepción del Uruguay de la Universidad Tecnológica Nacional, consideró que, para decidir retornar a las clases presenciales, como pidió Duré, no sólo hay que tener en cuenta lo que ocurrió en Israel, sino también la circulación que está teniendo el virus en este momento en Argentina.

“Aún en zonas donde se nota el amesetamiento/descenso de casos como AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), el virus sigue circulando en la comunidad y lo vemos en la cantidad de casos diarios. Todos podemos ser vectores para trasladar el virus, pero en un aula se concentran mínimo 20 niños con un docente. Eso implica, al menos, 21 familias”, advirtió.

Por su parte, Rodrigo Quiroga, bioinformático, docente en la Universidad Nacional de Córdoba e Investigador del Conicet, advirtió que hay “un lobby muy fuerte, sobre todo de economistas, para que reabran las escuelas”.

En declaraciones a este blog, Quiroga comentó que hay profesionales como Duré que afirman que hay evidencia de pocos contagios en las escuelas y que los niños no contagian. “Eso no es del todo cierto”, aclaró.

“Lo que pasa es que no hay demasiada evidencia de niños contagiando en las escuelas, pero eso tiene una explicación muy lógica: esos estudios se hicieron en países con muy baja circulación viral, como Noruega, Finlandia o Alemania, y donde los niños estuvieron sin escuela por mucho tiempo”, explicó el especialista.

Y graficó: “La enorme mayoría de contactos sociales que tienen los niños es en las escuelas. Al sacar ese factor, los niños tienen mucha menos exposición que los adultos. Entonces cuando vuelven a las clases estos países, realmente la cantidad de niños contagiados es mucho más baja que los adultos. Y entonces lo que se observa es contagio de docentes a los niños, y no al revés”.

Por otra parte, a propósito de los dichos del médico chaqueño, la periodista sueca que reside en Argentina, Frida Hessel, brindó una serie de precisiones en su cuenta de twitter respecto de cómo es el contexto educativo en su país de origen y lo equivocado de la comparación entre países tan distintos a nivel socioeconómico.

Habló del espacio que tienen los alumnos en los patios escolares, que la mayoría de ellos van solos en bicicleta hasta la escuela (lo que implica no compartir el transporte público) y que, además, en el peor momento de la pandemia, los padres decidieron que sus hijos no concurran al colegio.

“El tamaño de los patios de las escuelas está reglamentado. De acuerdo con un informe que publicó la Agencia Pública de Hábitat (2017), en promedio cada niño cuenta con 44,8 m2 para moverse en su patio. Se recomienda un mínimo de 30 m2 cuadrados por niño. Estocolmo es la ciudad donde los niños tienen menos espacio en el patio: 25,6 m2. En la isla de Gotland disfrutan de 77,2 m2 por niño”, ilustró.

Recordó además que las escuelas secundarias (16 a 19 años) tuvieron educación a distancia durante la primera mitad del año, así como las universidades. En algunos distritos escolares de Suecia faltaron hasta el 50% de los alumnos durante el peor pico de la pandemia. “Muchos padres no mandaban los niños a la escuela por temor al contagio, eso pasaba sobre todo si había algún paciente de riesgo en la familia”, reveló.

Rebaño

La teoría de la “inmunidad de rebaño”, que tanto ensalsa Duré, también es muy cuestionada. Esto debido a que, en caso de comprobarse en el mundo real, implicaría una victoria pírrica. De todos modos, aún no hubo un solo país que la haya logrado.   

“Los infectólogos coinciden en que el umbral de personas contagiadas para hablar de inmunidad de rebaño debería ser superior al 50%”, señaló Soledad Retamar.

“Hasta ahora ningún país lo ha alcanzado. Y si se piensa en esa estrategia como alternativa sanitaria es también asumir que tendremos muchísimos muertos más, asumiendo tasas de letalidad bajas”, añadió.

“Me parece que Duré no tiene idea de lo que habla. Lo he escuchado hablar y parece entender bastante poco de inmunología”, criticó por su parte, Rodrigo Quiroga.

“La definición de inmunidad de rebaño es el porcentaje de la población que tiene que estar inmunizada con respecto a un patógeno dado para que no haya rebrotes. Pero en general se usa para hablar de enfermedades prevenibles por vacunas, nunca se usa ese término para hablar de dejar que simplemente la gente se infecte”, explicó.

Quiroga advirtió además que buscar la inmunidad de rebaño, como pide Duré, significa ni más ni menos que dejar que todo el mundo se infecte para que no circule la enfermedad, “pero eso es como decir que para evitar que me duela un pie, me lo corto. Es ridículo”. “Porque, además, justamente, lo que hay que evitar es que se contagien las personas porque sabemos que eso lleva a una gran cantidad de fallecimientos”, indicó.

“A su vez, es falso que hayan alcanzado la inmunidad de rebaño porque hoy los casos en Suecia están subiendo desde hace más de un mes y hace unos días justamente dictaron varias medidas y sugerencias a la población para intentar contener la propagación viral porque los casos están creciendo de manera muy pronunciada”, dijo Quiroga.

El modelo

Argentina no está pasando por un buen momento en relación a la pandemia. Desde la llegada del coronavirus SARS-CoV-2, las víctimas fatales a causa de la enfermedad respiratoria COVID-19 superaron las 27.500 y los contagios confirmados ya son más de 1,04 millones. Está en sexto lugar en el ranking de cantidad de infectados a nivel mundial y 12º en relación a los fallecidos.

¿Esto significa que Duré tiene razón y que el país debería haber optado por el modelo sueco? No. En realidad, si no se hubiera declarado una cuarentena temprana, el país hubiera estado en peores condiciones. De hecho, el aumento exponencial de los casos comenzó a darse en el país, justamente, cuando se empezaron a flexibilizar la mayoría de las actividades.

“Me piden que siga el ejemplo de Suecia, pero si hubiésemos hecho lo que hizo ese país, hoy tendríamos 13.900 muertos”, aseguró el presidente, Alberto Fernández, el 8 de mayo. En ese momento, Argentina tenía un acumulado de 300 muertos y 5.766 contagios.

Publicado en Resistencia Crónica


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Categoria: Salud | Tags: , , | Comentarios: 1

Comentarios

Un comentario en “Las mentiras del doctor Duré

  1. Me gustaría saber si quien hace la nota es médico o algo así?la gente q muere x no ir a los hospitales x miedo a covid y el resultado económico q afectará a futuro la salud de muchos me hace dudar de lo q dice.sera usted un operador mediático del gobierno venezolano q tenemos?

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