Al despertar

Por el


Por Ulises Camargo

Al despertar corrió su sábana y decidió levantarse. Las pesadillas habían sido fuertes.

El peso de su cuerpo era enorme y no pudo moverse del lugar.

A veces le sucedía despertarse con un brazo inútil y torpe, falto de sangre por haber pasado horas bajo su pecho luego de una mala posición. Le costaba unos segundos, la irrigación sanguínea se normalizaba y el brazo volvía a encontrar lucidez. Como un animal pesado apenas despierto, pero esta vez fue distinto.

Sus piernas no se movían. Y no se movían porque no estaban.

Entonces decidió despertarse de una vez. Ya había tomado esa decisión en pesadillas pasadas. Pero no. Estaba despierta. No se despierta a alguien que no duerme.

La filosofía que encerraba esa frase la tentó a debatir pero no tenía piernas y eso fue lo que priorizó.

Entonces gritó el nombre de su madre y ésta respondió de inmediato.

No quería desesperarse, quería explicaciones primero.

Su torso estaba vendado por completo y a la altura de sus genitales terminaba en una base siliconada que se amoldaba a su deformidad.

La puerta se abrió.

— Veo que despertaste temprano hoy, querida hija.

La hija no vio a su madre; vio un monstruo. Una cabeza sin forma de ojos hondos, el pelo erizado sobre un hombro salido hacia arriba y una mano de plástico que traía un desayuno de espanto. Pero era su madre después de todo.

El terror le punzaba el esófago y su respiración se limitaba.

—Madre, ¿por favor qué sucede? —dijo y comenzó a convulsionar.

—Tranquila hija, tranquila.

La madre dejó el desayuno a un costado y abrazó fuerte a su hija.

— ¡Mi madre es un monstruo y no puedo patearlo! —pensó.

—Explícame algo mamá, ¡por favor!

—Tu memoria es frágil hija. No es la primera vez que lo explicaré.

— ¡Dime!

La madre tomó aire y dijo:

—Hace casi tres años algo sucedió en nuestra casa. Casi como a unos afortunados, un objeto cayó desde el cielo a nuestro patio.

El estruendo fue fuerte y salimos a ver los tres con tu padre. Era una piedra incendiada y deforme que nunca se fue. Su peso es infinito y aún sigue ahí en el patio.

Nos contagió un terrible virus que causó estragos en nuestra piel, pero agradecemos estar vivos hija.

Nadie puede explicarnos fehacientemente lo que padecemos pero tenemos vida y eso es lo que importa.

La hija gritó y se sacudió como si todas las abejas le picaran a ella.

No concebía una bendición el seguir con vida, quería morir, irse, dormir, matar, dormir, caerse, salir, dormir, dormir, dormirse…

La hija vio cómo la jeringa y su aguja se alejaban de su brazo, y el monstruo que era su madre salía llorando de la habitación.

Publicado en Literatura Tropical, escuchá el Audiocuento AQUÍ

agenda bohemia

El Arbol Amarillo Libreria Infantil

Categoria: Textual | Tags: | Comentarios: 0

Sé el primero en escribir un comentario.

Deja un comentario



Apoyá a la Revista


Si llegaste hasta acá es porque te interesa nuestra mirada hacia la sociedad y la manera comprometida con la que hacemos periodismo. Somos un medio autogestionado, alternativo, enfocado en temáticas de género y derechos humanos. Vivimos tiempos complejos y solo podemos seguir creciendo con tu aporte voluntario.



revista bohemia donaciones

DONAR
$500



revista bohemia donaciones

DONAR
$1.000



revista bohemia donaciones

DONAR
$2.000




Te sugerimos estos montos, pero si querés ayudarnos con otro importe, podés hacerlo en este CBU 3110016611001019972012 / Alias: ProyectoBohemia. Si tenés alguna duda, escribinos al correo bohemia.prensa@gmail.com



Últimas Notas


El ex-Ministerio de Mujeres será una subsecretaría 
Género, Políticas Públicas, Sin categoría

Dependerá de Capital Humano. Qué se sabe sobre la continuidad de sus políticas y de las personas que trabajan allí. Qué suerte correrán quienes accedieron a su primer empleo...

VER MÁS




Jarumi Nishishinya: “Es una tortura que este proceso se alargue”
Abuso sexual en la Infancia

La artista, a los 42 años pudo denunciar el abuso sufrido en su niñez. Entonces había hablado, pero su familia no hizo nada. Hace dos años espera el juicio.

VER MÁS




Se recibió Sandra Toribio, la primera médica argentina de la etnia Wichí, egresada de una universidad pública
Políticas Públicas, Pueblos indígenas

s oriunda de Ingeniero Juárez, Formosa. Nació en el seno de una comunidad Wichí. Ama la medicina y la investigación, y en ese amor, incluye su deseo de volver...

VER MÁS




Condenan a un técnico por instalar programas espías en computadoras de sus clientas
Violencia de genero digital

Seis jóvenes tucumanas llevaron a juicio a un experto en informática por violar su intimidad a través de la instalación de programas en sus dispositivos.

VER MÁS




Qué es el negacionismo
Democracia

Los discursos negacionistas siempre existieron pero el avance de sectores ultraconservadores intensifican su expansión.

VER MÁS




Mayor nivel educativo pero peores condiciones de vida entre personas LGBTNb+ en Argentina
Diversidad

Este es uno de los resultados preliminares del Primer Relevamiento Nacional de Condiciones de Vida de la Diversidad Sexual y Genérica en la Argentina, del cual participaron más de...

VER MÁS