Todas fuimos Mafalda, Susanita y Libertad

Por el

Mafalda fue inspiración y permiso para nuestra generación bisagra, escribe la socióloga Eleonor Faur en su despedida al gran Quino, quien falleció el 30 de septiembre a los 88 años. «Nos mostró en sus viñetas que lo personal era político y que la injusticia social era tarea de todos y de todas, incluso de las niñas».

Por Eleonor Faur

Entre Mafalda y Susanita. Así titulé la primera idea de proyecto que tuve siendo una joven socióloga. Era 1993, acababa de nacer mi hija Anita y yo, somnolienta y con los pechos estallados de hormonas, mirando a ese ser diminuto tan próximo como desconocido tuve la certeza de pertenecer a una generación bisagra, una generación cuya experiencia de maternidad sería testimonio de un cambio de época. 

Mafalda nació en 1964. Quino vio antes que nadie que las transformaciones sociales del siglo XX venían de la mano de las mujeres y las niñas. En los años setenta, en la escuela aprendíamos “mi mamá me mima”, pero en nuestra historieta preferida, Mafalda interpelaba a su madre mientras cargaba el lavarropas: qué te gustaría ser si vivieras?

Mi amigo Cristian Alarcón arriesga: ¿fue el primer varón feminista argentino? Pienso: seguramente fue el único capaz de hacerle decir a una niña de esa época que su madre era casi una esclava doméstica, que allá afuera latía un mundo, repleto de injusticias y desencantos, pero vibrante.

Mafalda fue inspiración y permiso para nuestra generación bisagra. Nos abrió la puerta a la conversación política, a la amistad cómplice con los varones capaces de percibirnos como pares, al humor como herramienta para iluminar los tonos grises que -a veces- adquiere la vida cotidiana. Nos mostró en sus viñetas que lo personal era político y que la injusticia social era tarea de todos y de todas, incluso de las niñas.

Pero no hay Mafalda sin Susanita ni Susanita sin Libertad. Susanita encarnó para siempre nuestra ilusión del amor romántico. Pelearnos con el mandato fue también encontrarla dentro nuestro e ironizar sobre ella, sin por ello perder la ternura. Libertad (¡Libertad!) fue la hija de la madre que muchas fuimos: haciendo malabares para sostener crianza y trabajo, todo el día al pie del teclado, siempre con algún plazo por cumplir. Como en la vida misma, en Mafalda la novedad convivía con el modelo que se dejaba atrás. La recorrimos como quien observa a una serpiente que cambia de piel frente a sus ojos y entonces, su mirada cambia para siempre. En ese espejo nos encontramos. Fuimos Mafalda, Susanita y Libertad. Fuimos la mismísima serpiente.

Y volviendo a aquel proyecto que esbocé en 1993, recuerdo haberme reunido con Catalina Wainerman para mostrárselo, recuerdo su entusiasmo y sus miles de sugerencias. Recuerdo que pensé en ella porque fue una de las pocas profesoras que (como Elizabeth Jelin) en los ochenta daba contenidos que hoy llamaríamos “de género” en la facultad de sociología. Pero, como tal, nunca lo retomé. Con los años, me dediqué a investigar sobre las dinámicas de los cuidados, y hace poco, me sumergí junto a mi hija Ana Minujin a desarrollar una performance sobre los vínculos entre madres e hijas, para el laboratorio de Revista Anfibia y Casa Sofía. La obra se llama “La revolución y algo rico para el postre” y, cuando los teatros vuelvan a recibirnos, podremos finalmente presentarla y compartir un bocado de nuestra propia revolución.

¡Buen viaje, maestro! Nos queda tu obra y tu inspiración.

Eleonor Faur Doctora en Ciencias Sociales. Especialista en relaciones de géneros, familia y políticas públicas.

Nota Publicada en Cosecha Roja



agenda bohemia

eschaco
El Arbol Amarillo Libreria Infantil
hirameku

Categoria: arte, Derechos, feminismo | Tags: , , | Comentarios: 0

Sé el primero en escribir un comentario.

Deja un comentario




Últimas Notas


El legado de Juan
Derechos humanos, Justicia, Pueblos indígenas

Juan no pudo estar presente. Sin embargo, quienes estuvimos en las audiencias sabemos que su presencia fue innegable. No hubo una sola persona que no haya pensado en él,...

VER MÁS




Juicio por la Masacre de Napalpí: “el aporte de las investigadoras de la UNNE fue muy valioso, importante y trascendente”
Derechos humanos, Judiciales, Pueblos indígenas

Finalizó el juicio por la verdad de la Masacre de Napalpí. la Justicia Federal reconoció la responsabilidad del Estado argentino. Durante el juicio, docentes e investigadoras de la Universidad...

VER MÁS




Juicio oral por Napalpí: la Justicia reconoció el hecho como una Masacre y crimen de lesa humanidad 
Derechos humanos, Justicia, Pueblos indígenas

El histórico juicio oral por la verdad sobre la Masacre de Napalpí culminó este jueves al mediodía con la sentencia en la cual la jueza federal Zunilda Niremperger dictaminó...

VER MÁS




Las RadFem, el sector que tensiona al feminismo por su rechazo hacia las personas trans
Diversidad, feminismo, Género

Apelan a la biología y se reivindican como “hembras de la especie humana” para negar la identidad de género autopercibida. Las alianzas con los sectores antiderechos.

VER MÁS




Audiencia Pública NEA: la participación ciudadana como resguardo del derecho a la comunicación
Comunicación Social, Derechos

Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones defenderán el derecho humano a la comunicación, evaluando el funcionamiento de la radio y TV de la región.

VER MÁS




Condenaron por abuso sexual al ingeniero de INTA que trabajaba en Capitán Solari
Abuso sexual en la Infancia

El 23 de septiembre de 2020, en Capitán Solari, una abuela denunció en la comisaría del pueblo, que su nieta fue abusada.

VER MÁS