La universidad en la calle

Por el


En lo que va de este mes de agosto, lo imponente de la movilización de la comunidad universitaria argentina permitió superar el cerco mediático que impedía que el tema tomara visibilidad pública. Más allá de que se agregaron campañas de desinformación impulsadas desde algunos sectores oficialistas, nadie puede alegar desconocer que el segundo cuatrimestre no comenzó en las 57 universidades nacionales y que las perspectivas no son para nada alentadoras en función de las propuestas casi inexistentes por parte del Gobierno Nacional, que además no convocaba al diálogo a los gremios y cuando lo hizo fue para volver a presentar prácticamente la misma oferta.

No es menor que nuevamente la única salida posible y visible sea la calle. La educación siempre tuvo que luchar a capa y espada por sostener su lugar como una de las bases de las políticas estatales. Por eso, para muchos de los que nuevamente salieron a reclamar no resulta novedosa la metodología. Baste recordar momentos históricos en los que fue la movilización masiva para lograr ser escuchados, como las luchas en los ’60 y ’70 entre las que figuran el Correntinazo y el Cordobazo, las manifestaciones para que se derogara la Ley de Educación Superior (LES) y la Ley Federal de Educación en los ’90 por citar solo algunas.

 

Lo que sí sorprende en esta ocasión es el fuerte consenso con respecto al reclamo que iniciaron los docentes pero inmediatamente recibió la adhesión de los no docentes y de la mayoría de las agrupaciones estudiantiles. Es verdad que sería necesario que las autoridades tomaran un rol cuestionador más activo y contundente, cómo sí se pudo ver en otras casas de altos estudios como la Universidad Nacional de Córdoba, cuya filiación política partidaria claramente no es opositora a la coalición gobernante. Pero en esta ocasión se descuenta que el acuerdo tiene que ver con la gravedad de la situación.

Fotos Adiunne

Parece increíble tener que justificar a esta altura la necesidad de contar con educación superior gratuita, pública y laica, un postulado que surgió al calor de la Reforma Universitaria que cumplió en el mes de junio nada más y nada menos que 100 años. Ni qué decir de la calidad de la enseñanza, de contar con investigadores que contribuyan a fortalecer la ciencia y la tecnología de nuestro país. Parece increíble pero es lo que se nos pide a la docencia universitaria cada vez que se discuten nuestros sueldos y el presupuesto destinado a la formación en esta instancia, que no supera el 1% del PBI. Eso sin contar que al momento de definir las partidas que corresponderían al presente ciclo lectivo la inflación el dólar estaba a 19 pesos.

Por eso en esta oportunidad hablamos de ajuste, de desfinanciamiento y de recortes. Ajustes porque la propuesta de aumento salarial para los trabajadores de la educación superior –que hasta ahora se mantiene en un 15%- no se condice en lo más mínimo con la inflación actual ni con la proyectada –estimada por lo menos en un 30 %. Desfinanciamiento porque no se están enviando en tiempo y forma las partidas presupuestarias y eso afecta a todo el funcionamiento de las instituciones. Y recortes de becas estudiantiles, científicas y en áreas estratégicas como, por ejemplo, obras de infraestructura ya licitadas pero que no se iniciaron.

A todos nos da orgullo decir que de la universidad pública y gratuita salieron cinco premios Nobel, que nuestro nivel académico es de excelencia y que estamos posicionados en un lugar de privilegio a nivel regional. Y la mayoría puede reconocer su importancia como herramienta de crecimiento individual y colectivo. Pero nos olvidamos rápidamente de que para la formación de esos recursos humanos fue imprescindible instituir y fortalecer, mediante políticas públicas, el desarrollo del sistema educativo nacional.

Cada uno desde su lugar, funcionarios, docentes, no docentes y estudiantes podemos y debemos analizar y expresar lo que consideramos justo. Por eso volvimos a las calles, por eso estamos movilizados y atentos a los pasos a seguir, por eso nos seguimos informando, esta vez sobre ejecuciones presupuestarias, índices inflacionarios y planes de infraestructura.

Es necesario convertir los eslóganes y frases pomposas en realidades. Coincidimos en que la universidad pública está en peligro, en que docente luchando también está enseñando y en que la educación del pueblo se defiende. Pero no podemos esperar pasivamente que el conflicto que ya lleva casi un mes y que no parece tener una resolución posible, al menos en el corto plazo, se resuelva por arte de magia. Por eso, una vez más, la lucha nos encuentra esta vez no en las aulas sino en las calles, donde una vez más, con distintas estrategias, estamos defendiendo la educación pública.

agenda bohemia

El Arbol Amarillo Libreria Infantil

Categoria: Educación | Tags: , , | Comentarios: 0

Sé el primero en escribir un comentario.

Deja un comentario



Apoyá a la Revista


Si llegaste hasta acá es porque te interesa nuestra mirada hacia la sociedad y la manera comprometida con la que hacemos periodismo. Somos un medio autogestionado, alternativo, enfocado en temáticas de género y derechos humanos. Vivimos tiempos complejos y solo podemos seguir creciendo con tu aporte voluntario.



revista bohemia donaciones

DONAR
$500



revista bohemia donaciones

DONAR
$1.000



revista bohemia donaciones

DONAR
$2.000




Te sugerimos estos montos, pero si querés ayudarnos con otro importe, podés hacerlo en este CBU 3110016611001019972012 / Alias: ProyectoBohemia. Si tenés alguna duda, escribinos al correo bohemia.prensa@gmail.com



Últimas Notas


El ex-Ministerio de Mujeres será una subsecretaría 
Género, Políticas Públicas, Sin categoría

Dependerá de Capital Humano. Qué se sabe sobre la continuidad de sus políticas y de las personas que trabajan allí. Qué suerte correrán quienes accedieron a su primer empleo...

VER MÁS




Jarumi Nishishinya: “Es una tortura que este proceso se alargue”
Abuso sexual en la Infancia

La artista, a los 42 años pudo denunciar el abuso sufrido en su niñez. Entonces había hablado, pero su familia no hizo nada. Hace dos años espera el juicio.

VER MÁS




Se recibió Sandra Toribio, la primera médica argentina de la etnia Wichí, egresada de una universidad pública
Políticas Públicas, Pueblos indígenas

s oriunda de Ingeniero Juárez, Formosa. Nació en el seno de una comunidad Wichí. Ama la medicina y la investigación, y en ese amor, incluye su deseo de volver...

VER MÁS




Condenan a un técnico por instalar programas espías en computadoras de sus clientas
Violencia de genero digital

Seis jóvenes tucumanas llevaron a juicio a un experto en informática por violar su intimidad a través de la instalación de programas en sus dispositivos.

VER MÁS




Qué es el negacionismo
Democracia

Los discursos negacionistas siempre existieron pero el avance de sectores ultraconservadores intensifican su expansión.

VER MÁS




Mayor nivel educativo pero peores condiciones de vida entre personas LGBTNb+ en Argentina
Diversidad

Este es uno de los resultados preliminares del Primer Relevamiento Nacional de Condiciones de Vida de la Diversidad Sexual y Genérica en la Argentina, del cual participaron más de...

VER MÁS