IANINA HARARI: “El gobierno tiene proyectado, después de las elecciones, avanzar con una reforma laboral más global”

La socióloga del CEICS aborda el análisis de las condiciones laborales presentes y futuras, para los trabajadores en Argentina. Las repercusiones del contexto internacional y reformas en el mundo.  

El gobierno de Mauricio Macri ya lanzó la idea que buscará reformar la legislación laboral en la Argentina. Con el antecedente reciente de Brasil, hay politólogos que sugieren  que la iniciativa no será tan regresiva como la sancionada en ese país, entendiendo que  la sociedad argentina no lo permitiría.

La reforma de Brasil supone que esos convenios vayan por sobre los convenios colectivos y legislaciones  vigentes, habrá que seguir de cerca las consideraciones de la “flexibilización” que pretenden en nuestro país. Otro cambio reciente en el mundo se dio en Francia, donde se impuso la flexibilización horaria. La jornada laboral ya no tiene una contabilización diaria, sino mensual e incluso anual de las horas de trabajo. Se prioriza la necesidad de la empresa que obtiene un poder discrecional de decisión respecto del trabajador.

En este contexto y, en pleno clima de campaña, Bohemia consultó a la Socióloga, Ianina Harari del Centro de Estudios e Investigación en Ciencias Sociales, quien anticipó que “El gobierno tiene proyectado, después de las elecciones de octubre, avanzar con una reforma laboral más global. Lo que no significa que ya haya avanzado y de forma parcial. Si uno ve los convenios por sectores que ya han concretado, como el de Vaca Muerta antes, hace poco el convenio con UATRE, es notorio que van en ese sentido. Y luego de las elecciones avanzaran de manera más global”, sentenció la referente del CEICS, miembro de la red CLACSO.

Según la analista, para entender esto hay que comprender que “existe  una tendencia mundial que, además de Brasil, también se dio en países como Francia e India. “Esto genera más presión en Argentina, ya que constituye un reclamo histórico de los empresarios del país que vienen demandando que Brasil tiene un costo laboral inferior al de nuestro país.”

La tendencia mundial de avanzar sobre los derechos y condiciones de trabajo, en un contexto nacional e internacional de avance de las ideas neoliberales, aparece como la resolución a la crisis económica, según analizó Harari: “es por ello que se busca la disminución de los costos laborales, que no son más que los salarios y las condiciones de trabajo. La competencia entre capitalistas hace que se disputen los menores costos para imponerse sobre el resto y subsistir en el mercado. Esta es la forma de funcionamiento normal del mercado capitalista y por tanto se trata de una política permanente y de largo plazo, que avanza de forma continua, aunque con diferentes ritmos, y no solo bajo los denominados gobiernos “neoliberales” (caracterización que podría discutirse)”.

“Se busca la flexibilización de los horarios según los intereses de la empresa”

La socióloga, argumenta sus expresiones al sostener que “desde el CEICS observamos los pasos que va dando el gobierno en este sentido. Hemos hecho documentos sobre el sector automotriz, con el Convenio del Millón de unidades, donde se preveía no incluir el horario de almuerzo dentro de la jornada laboral, alargar las horas de trabajo, reducir los descansos, etc. Lo que se busca es la flexibilización de los horarios según los intereses de la empresa: si hoy requieren 12 horas del trabajador, mañana le dirán que venga 4 o cosas por el estilo”.

Haciendo un recorrido en la historia reciente del país, Harari considera que “es interesante entender que todas estas tendencias ya existían, se dieron durante los gobiernos de Menem, de la Rúa; pero se vuelven a profundizar. La tendencia de convenios por empresa o individuales, no por rama de actividad donde el problema radica en la fuerza para negociar condiciones de trabajo, derechos adquiridos, etc. Durante los gobiernos kirchneristas ya se dió que el 70% de los convenios se concretaron de esta manera”, sentencia.

“Los gremios no se han opuesto demasiado a estas reformas”

Ante este cuadro de situación es inevitable el análisis sobre la reacción de los sectores sindicales en el país. “Los gremios no se han opuesto demasiado a estas reformas, advierte Harari y remata, – de hecho son quienes las han firmado. Lamentablemente se han sumado, por la vía de que si no se acepta eso habría despidos y se aumentaría la desocupación. Y la realidad es que se observa que,  incluso desde el Menemismo creció la desocupación, luego se redujo un poco pero finalmente volvió a crecer. Y desde entonces a esta parte, esas relaciones de trabajo fueron generando peores condiciones para los empleados y no resolvieron la desocupación sino todo lo contrario”.

Estos avances sobre los derechos de los trabajadores, entiende la referente del CEICS, que “no solo desorganiza la vida familiar, sino que además hace que sus condiciones sean cada vez más penosas, más duras. La implementación de la polivalencia laboral, que es la posibilidad que el trabajador realice más de una tarea dentro de una empresa, por sobre la categoría de encuadre. Por ejemplo, los empleados de ciertas cadenas de supermercados que atienden la caja, son repositores y limpian el piso. Es decir, no tienen un puesto fijo, sino que cubren diferentes labores. Con la polivalencia desaparece el sistema de categorías y escalafones de los convenios colectivos”.

“Un claro avance, donde se busca privar todavía más al trabajador del acceso a la justicia”

Uno de los primeros pasos del Gobierno de Macri sobre la reforma laboral, han sido las modificaciones a las Aseguradora de Riesgo de Trabajo (ART), que según Harari, “son un claro avance, donde se busca privar todavía más al trabajador del acceso a la justicia,  de un resarcimiento ante un accidente laboral”, propone y afirma que “en este sentido es grave lo que aplica la reforma de Brasil, donde las empresas ya no tendrán responsabilidad sobre eso y solo se limitarán a informar a los trabajadores sobre las condiciones de seguridad e higiene. La  gravedad radica en el desentendimiento que habrá por parte de las empresas y genera aún más problemas de higiene y salubridad de los trabajadores. Cada reforma va en detrimento de la vida y la salud de los trabajadores”, sostiene la analista.

Luego del 22 de octubre, habrá que seguir de cerca la evolución de esta intención del Gobierno de Cambiemos y con ello la reacción de la sociedad argentina. Otro inconveniente que podría afrontar el oficialismo, sería la falta de mayoría en el congreso aún si ganara las elecciones. Por lo que necesariamente el bloque de Cambiemos deberá intentar un acuerdo con sectores del peronismo, a los que sólo podrá seducir ganando los comicios. Otra opción factible que puede presumirse es que, ante un escenario adverso para la “flexibilización”, el Presidente acuda a un nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), lo cual implicaría correr el riesgo de poner a  sindicatos y organizaciones sociales en contra. Incluso podría esto, significar la unificación del peronismo generando mayor fuerza opositora. Habrá que ver los riesgos políticos que la gestión macrista está dispuesta a correr, para cumplir con la demanda empresarial.

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s