Tenés que Ver: Elisa y Marcela

Un romance biográfico



Un amor de película

Por Cristina Godoy

Sentarnos a ver una peli a través de alguna plataforma implica elecciones al azar o la búsqueda de alguna señalada a través de una recomendación. Para ésta, que viene a ser la segunda opción, hay que estar con ganas de ver algo de ritmo más bien pausado. Elisa y Marcela no tienen nada de la vorágine de las persecuciones o la locura de la risa permanente, a lo sumo una sonrisa de vez en cuando.

Si bien está catalogada como un drama, los atraviesa con mucha soltura sin quedarse mucho tiempo en ellos. Por el contrario creo que la dulzura y la sensualidad con la que describen la relación y el sentimiento mutuo es más fuerte y perdurable. Otro de los grandes logros es la fotografía en blanco y negro, emocionan las tomas que contrastan los diferentes planos y los objetivos elegidos. Estas son las herramientas que más me gustaron que fueron elegidas para contar la historia de dos mujeres que se enamoraron e intentaron vivir  juntas en 1901, y que encontraron en el casamiento y en un embarazo la posibilidad de hacerlo realidad.

La película comienza con el relato de quien fue engendrada por una de ellas, Marcela Carmen Gracia, pero entregada en adopción a quienes las ayudaron cuando fueron encarceladas en Portugal, luego de escapar de España. Fueron perseguidas porque una de ellas, Elisa Sanchez Loriga, se disfrazó de varón y así consiguieron que la iglesia las case.

Esta historia biográfica, contada por la directora catalana Isabel Coixet, habla de quienes se cree que fueron las primeras personas del mismo sexo en casarse cuando todavía en España, por supuesto, no se había legalizado el matrimonio igualitario.

Aunque si se busca un poco vas a encontrar diferentes versiones de la aventura, esta multipremiada directora catalana elige una versión, me parece, más acorde a su historial de películas y documentales en donde denuncia aquello con lo que no está conforme o aprovecha para dar voz a sus protagonistas.

El cuento comienza y termina en Chubut, Argentina, lugar que eligió la pareja para establecerse después de salir de la cárcel en Portugal.

Relatar la historia le lleva a Coixet dos horas que para mí pasaron sin darme cuenta. Y si sirve de referencia está en Netflix y fue seleccionada para competir por el Oso de Oro en el 69º Festival Internacional de Cine de Berlín. Si la mirás, contame en nuestro face si te sirvió esta recomendación.