Cannabis: 2020 puede ser el año de su regulación y despenalización

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El gobierno nacional estudia la posibilidad de regular el consumo y el autocultivo del cannabis, un paso más en el cambio de paradigma luego de que el Senado aprobara el uso del cannabis medicinal. 2020 puede ser el año de la despenalización.

La ministra de seguridad de la nación, Sabina Frederic, dijo que “el costo para el Estado de la persecución por marihuana es altísimo y el daño que causa es menor que el alcohol. Muchos de quienes consumen lo hacen con fines recreativos, además del consumo para fines medicinales. Ese consumo recreativo sabemos que en muchos casos produce menos daño que el consumo de alcohol y no vamos a convertir el alcohol en ilegal».

Mapa del autocultivo en Argentina. Fuente: Diario Pppular

Para comenzar a abordar este debate, rescatamos algunos fragmentos de la entrevista realizada por Mariano Fusero, abogado especialista en políticas de drogas y director de RESET a Eugenio Raúl Zaffaroni, Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y Profesor emérito de la Universidad de Buenos Aires sobre políticas de drogas.

Mariano Fusero– En los debates parlamentarios de 2012, en donde suponíamos que se iba avanzar con una ley que despenalizara el delito de tenencia para consumo, en tu exposición dijiste algo que me quedó grabado: “avanzar sobre la legalización de las sustancias, significaría un suicidio internacional”.

Raúl Zaffaroni– Si vamos a legalizar el tráfico, por supuesto nos meteríamos en un lío… cuidado. ¿Cuál es la función de la Drug Enforcement Administration? la DEA. Es una función reguladora del mercado. Si desarman un cártel y aumenta el precio de la cocaína, porque se enrarece la oferta, inmediatamente aflojan un poco. Y si hay demasiada cocaína, aprietan un poco. En realidad la DEA es la junta reguladora del precio internacional de la cocaína. Si lo ves en función económica, eso es lo que logra, regular internacionalmente el precio, mantener el precio. Esto tiene que ser parte de una estrategia de los países consumidores, no lo podríamos hacer nosotros que somos un país periférico en la economía mundial. Eso tiene que ser algo que se debe ir llevando acabo a nivel internacional.

MF– Tenemos por ejemplo el caso de EEUU, con la mitad de los Estados que ya legalizaron el cannabis para uso medicinal, tenemos alrededor de diez Estados con uso recreativo; Uruguay, Canadá por ejemplo.

RZ– Si, porque la marihuana es un negocio menor. La marihuana no deja rentabilidad. La marihuana es prácticamente diminuta en cuanto a la dimensión económica del tráfico. En EEUU, todas las prohibiciones de tóxicos siempre estuvieron vinculadas a cuestiones de hegemonía étnica. La cultura originaria de EEUU, los que bajan del Mayflower, eran puritanos, abstencionistas de cualquier tóxico. La inmigración que llegaba a EEUU trae conflictos con el grupo autóctono. La marihuana estuvo prohibida igual que el opio en EEUU. La prohibición alcohólica empieza con todo un movimiento puritano contra la cultura de las tabernas, la cultura del boliche. Porque viene la inmigración europea: irlandeses, italianos, polacos, alemanes. Frente a un puritanismo abstencionista vienen otros con otras culturas y religiones. Si vos me preguntas en Argentina, todo el mundo la droga, la droga, la droga, ¿cuál es el tóxico criminógeno por excelencia en Argentina? No me cabe la más mínima duda que es el alcohol. En once años que he estado en la Corte Suprema y han pasado por mis manos los expedientes con penas más graves de todo el país, yo creo que bajo efectos de la cocaína debo haber tenido una o dos causas. Bajo los efectos del alcohol, todos los días.

MF– Como droga criminógena…

RZ– Claro, ni siquiera necesitas una intoxicación completa por alcohol. Tampoco se requiere una dependencia alcohólica. Basta una intoxicación aguda y viene un desastre. Incluso en tránsito es mucho más peligroso el alcohol que cualquier otro tóxico. En números me refiero.

MF– Sin embargo es una sustancia publicitada, promocionada…

RZ– Publicitada, promocionada, forma parte de nuestra alimentación, etc. ¿A quién no le gusta tomarse un vinito?, pero bueno es el tóxico criminógeno por excelencia.   

MF– En Uruguay hubo un discurso que estaba relacionado al tema de seguridad para llevar adelante el proceso de regulación. Se decía es que sacándole el mercado de la marihuana a las redes ilegales, como sustancia más consumida no sólo en Uruguay sino a nivel regional y mundial, se sacaba el 80% del mercado al crimen organizado. Y eso es lo que llamaban un “golpe al mercado” como política de seguridad. ¿Verías viable esa situación?  

RZ– Naturalmente. ¿Qué es lo que podría pasar si el mundo termina con la prohibición de la cocaína? Se cae el precio. Y se termina el negocio. Eso no cabe dudas. Ahora, yo no creo que en Uruguay haya una criminalidad organizada fuerte en torno a la marihuana, porque la marihuana no da para eso. No da por precio… Creo que liberando el uso de marihuana vamos a bajar de alguna manera el consumo de paco. Si a mí me dan a elegir entre dos males, diría repartan porro. Porque lo otro si los mata, los destruye, causa serios problemas, es sumamente adictivo, que no pega en la clase media, pero si pega en los pibes de las clases más sumergidas. 

MF– ¿Y cómo juega la criminalización? Con consumidores que eventualmente van a pedir ayuda y se encuentran con todo un sistema punitivo que los está esperando como clientela predilecta para ubicarlos en una comisaría, para detenerlos en la vía pública.

RZ– Si es que la necesitan. No hay tóxico que milagrosamente produzca una dependencia. Hay personas alcohólicas. Muchas. Atraviesa todas las clases sociales el alcoholismo, la dependencia alcohólica. Y es una de las más graves, en cuanto al pronóstico, al tratamiento. Sin embargo, todos tomamos alcohol y no somos alcohólicos. Uno se puede tomar un vaso de vino pero eso no significa que seamos alcohólicos. Es decir, no hay sustancia que produzca automáticamente la dependencia. La dependencia no es dependencia del tóxico, es dependencia de la dependencia, una estructura de personalidad. El uso circunstancial, no es un uso problemático en líneas generales. Si el sujeto no está manejando en ese estado, fuera de esas circunstancias, el mero uso por sí mismo creo que está amparado por el 19 constitucional, no tiene por qué meterse el Estado. 

MF– En el fallo Arriola se dice que repele a la población que pueda requerir de esta ayuda. Me parece uno de los datos más interesantes que da el fallo, declara la inconstitucionalidad del segundo párrafo del artículo 14, tenencia para consumo personal, ¿cuáles son los alcances y las limitaciones de este fallo?

RZ– Yo creo la tenencia para consumo de cualquier tóxico y el consumo de cualquier tóxico, es un cuestión de moral individual. Creo que están todos amparados por el 19 constitucional. Naturalmente que si yo tengo el garaje lleno de marihuana o de cocaína, bueno, genero un riesgo de distribución. Ya ahí no es tenencia para consumo, es otra cosa ¿no? Si estoy manejando en un estado de intoxicación, bueno, naturalmente estoy afectando derechos de terceros. El 19 constitucional es claro: “las acciones privadas de los hombres que de ningún modo afecten el orden y la moral pública, ni perjudiquen a terceros, están reservadas a Dios y exentas de la autoridad de los magistrados”. En tanto yo lo haga en mi casa, nadie puede meterse. En tanto lo comparta con alguien que lo consienta, que quiere, estamos todos de acuerdo y es mayor de edad, es una cuestión de moral individual que hay que respetarla. Si yo no lo hago, pero el otro lo quiere hacer, que lo haga. No se lo debo imponer a otro, no tengo que generar ningún riesgo para con los que me rodean.

MF– Después de Arriola, 2009, hicimos un trabajo en el que calculamos alrededor de 20 proyectos de ley de todas las bancadas posibles, desde el radicalismo, el Pro, Cambiemos, FpV, peronismo, y salvo algunas raras excepciones, todas avanzaban sobre despenalizar la figura de la tenencia para consumo personal y otras despenalizaban también la figura de autocultivo. Algo transversal en la política. Pero todavía no se despenalizó…

RZ–  Y todos le tienen miedo a Clarín. Ese es el tema…

MF– Una cuestión de tabú social…

RZ– Tabú social, nunca va a faltar el que salga diciendo cualquier barbaridad. “Se favorece a todos los drogadictos, la sociedad se debilita, se destruye la familia…”, cualquier cosa de esas. Como si el alcoholismo no destruyera la familia. El primer tóxico que destruye a la familia.

MF– Y más allá de la percepción política a ese miedo, a ese tabú, socialmente ¿ves que hay un debate consciente respecto a estas temáticas, o todavía es una sociedad totalmente atravesada por algunos prejuicios respecto del tema…?

RZ– Yo no creo que la sociedad nuestra sea una sociedad más prejuiciosa que otras. Es una sociedad que tiene prejuicios como existen en toda sociedad y un poco menos incluso que en algunas. Pero lo que pasa es que estamos sufriendo el efecto de un monopolio de medios, de la creación de realidad mediática. Cuando uno dice en la calle “no, mire que bajo efectos de la cocaína yo no vi ningún homicidio, o vi un homicidio entre medio de miles que me pasaron por las manos”; a uno lo miran incrédulo…”¡garantista, abolicionista!”. No, estoy demostrando cosas…”¡si, pero la cocaína aumenta la agresividad!”; si, puede ser que aumente la agresividad, pero se irá para otro lado. Yo no lo veo en el homicidio. No veo reincidencia. 

«Cuando uno dice en la calle “no, mire que bajo efectos de la cocaína yo no vi ningún homicidio, o vi un homicidio entre medio de miles que me pasaron por las manos”; a uno lo miran incrédulo…”¡garantista, abolicionista!”. No, estoy demostrando cosas… «

MF– Otro prejuicio que circula es el aumento del consumo por una flexibilización de lo que serían las medidas punitivas. Principalmente de marihuana. ¿Vos observas eso dentro del debate?

RZ– Si va a aumentar o no el consumo, es difícil decirlo. Pero entre que aumente el consumo de alcohol y aumente el consumo de marihuana, prefiero que aumente el de marihuana. Si tuviera que juzgarlo desde un punto de vista de salud. Porque si aumenta el alcohol o no aumenta el alcohol, no lo sabemos. Nadie lo mide y nadie se preocupa en medirlo. Hay tóxicos que se ponen de moda en un momento, después se ponen de moda otros. No creo que la flexibilización vaya a aumentar el consumo. De cualquier manera, los mayores riesgos no están en la marihuana, sino en otras sustancias más fuertes.

«Si va a aumentar o no el consumo, es difícil decirlo. Pero entre que aumente el consumo de alcohol y aumente el consumo de marihuana, prefiero que aumente el de marihuana».

MF– Cuando se avanzan en abordajes de despenalización y regulación, como contrapartida se ofrece algo a nivel punitivo. Sucedió en algunos países como Brasil o Uruguay. Por ejemplo, impedir las excarcelaciones, aumentar las penas para delitos de tráfico.

RZ– En Brasil sucede algo bastante grave. Si vos tenés cinco porros y sos blanco, sos consumidor. Ahora, si tenés cinco porros y sos negro, sos traficante. Si vas a aumentar las penas del tráfico y al tráfico vas a considerar eso, bueno, estamos listos. Una cosa es el que está vendiendo en la esquina, otra cosa es el cártel, otra cosa es el empresario que organiza la distribución y la venta. Son distintos niveles de organización. Una cosa es la cocaína y el capital que puede mover atrás, otra cosa es la marihuana que mueve muy poco, otra cosa es el paco que es un negocio de barrio que es posible combatirlo. Son distintas situaciones que se van dando y conflictividades diferentes, que tienen soluciones diferentes también.        

MF– ¿Cómo ves a futuro la situación en Argentina o a nivel regional? Los nuevos abordajes que están sucediendo en otros países de legalización, ¿ves que se van a trasladar a nivel regional o a nivel mundial? ¿Compartís que eso sería eventualmente la “solución al fenómeno de la prohibición”?

RZ– La solución definitiva del fenómeno va a ser la liberalización de tóxicos. Pero eso tiene que ser a nivel internacional. Yo no formo parte de la liga por la legalización, pero si reconozco que en definitiva va a ser la única solución. Hay dos posiciones en lo económico. Evidentemente se maneja un caudal económico importante. No con la marihuana, claro. Pero con la cocaína, los opiáceos y también los tóxicos de origen sintético. Manejan un nivel de dinero bastante considerable. 

MF– ¿Tenés perspectiva que en Argentina avancemos en una despenalización y una regulación controlada de sustancias dentro de las próximas décadas?

RZ– Si, calculo que sí. En algún momento va a haber racionalidad. ¿Cuándo comienza en la Argentina, la vieja ley de drogas, las barbaridades que se hicieron y se vincula la marihuana al terrorismo? En la época de López Rega empieza esto. Bueno, una cosa absolutamente loca, alienada, delirante. El estereotipo que se manifestó en aquella época. Le ley antiterrorista y la ley de drogas eran parejas. El que tenía restos de marihuana en los bolsillos era un peligro público, generaba qué sé yo, le iban a crecer cuernos a la gente…

MF– Caso Colavini por ejemplo…

RZ– Si, ese tipo de cosas. Bueno, salimos de ese extremo de irracionalidad. Y si, supongo que iremos por el camino más racional. Creo que en toda la Argentina iremos por el camino más racional, mantengo la confianza.

La entrevista completa en http://resetdrogas.com.ar/index.php/2019/12/19/entrevista-de-mariano-fusero-a-eugenio-raul-zaffaroni-sobre-politica-de-drogas/


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