Autoconvocados, interpretaciones mentirosas…y de las otras

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¿Qué y quiénes son los autoconvocados? ¿Son radicales, peronistas, socialistas, macristas, kirchneristas, fachos, democráticos, ex funcionarios, futuros funcionarios, ex candidatos partidarios, futuros candidatos partidarios, anarquistas, anti sindicalistas, pro sindicalistas, afiliados, independientes, neoliberales, individualistas, personalistas, populistas y todos los etcéteras que quedan fuera en esta lista. ¿Cual es el problema?

Es así, eso y ellos “son” los autoconvocados, como cualquier grupo multitudinario de personas, mucho más si se trata de miles, diseminados y agrupados en toda la provincia del Chaco. Esas son sus posiciones y principios individuales que deciden poner en juego como les parece, en las circunstancias que eligen.

En el “qué son” o “quiénes son” sólo se esconde una forma de la modernidad de normalizar, de unificar, de individualizar, de “designar” con la única intención de debilitar el poder, cuando éste comienza a demostrar una de sus característica: ser circulante, y un sector se empodera tanto que puede poner en peligro al status quo que se sostiene con varias herramientas y aparatos del estado.

Apresurarse a etiquetar a un movimiento plural y pluralista es la forma inmediata de desacreditar el poder que se construye desde lo genuino, desde lo plural. Hace falta salir a decir lo más rápido posible, utilizando los medios de comunicación y las redes sociales, como herramienta indiscutida de formación de opinión pública: son cuarenta, son radicales, son “coquistas”, son votantes del pro, son mal educados, son….son…son…son.

En el “qué son” o “quiénes son” sólo se esconde una forma de la modernidad de normalizar, de unificar, de individualizar, de “designar” con la única intención de debilitar  el poder

Esta necesidad demuestra que todas las relaciones, son relaciones de poder y en el poder mismo se encuentra la resistencia, que el crecimiento de la resistencia implica necesariamente el crecimiento del poder, de determinadas relaciones de poder y del “desequilibro” de la fuerzas en estas relaciones.

Sin embargo ¿qué pasa dentro de este movimiento que también ha decidido tomar un término y poner en palabras su “identidad” y se “autodesigna”? Al no poder escapar de algunas lógicas individualistas, buscan diferenciarse de todos aquellos términos que no los representan. Se llaman “autoconvocados”, y más allá de ser un error teórico en algún punto, ya que no serían “auto”convocados, como si esa decisión fuese un atributo interno, natural, “propio”. Sino que deciden tomar una posición, dada la situación terrible de ajuste neoliberal como política de estado nacional, más la desastrosa situación provincial, fruto de la corrupción generalizada y una administración decadente, que ha llevado al Chaco a tener índices sociales y económicos vergonzosos. Dentro de esos índices está el salario docente ubicado debajo la línea de pobreza (un salario de un maestro inicial no alcanza ni al 50% de la canasta básica de alimentos y es uno de los más bajos del país) y a la educación chaqueña en el último lugar de casi todos los “rankings” nacionales.

Cortes de rutas son algunas de las modalidades de reclamo

Más allá de este análisis un poco más profundo sobre el término autoconvocados, lo que este movimiento quiere decir y dice, es que nadie los “convocó” desde el aspecto fáctico de haber sido llamados por “alguien”, a reclamar por la educación pública y por un salario digno. Tampoco se sienten “convocados” desde el punto de la representación. Sienten y dicen en su denominación, que ni los dirigentes sindicales de algunos gremios como los del Frente Gremial y la Coordinadora de Gremios, ni el Ejecutivo partiendo del gobernador, pasando por la ministra de educación, llegando hasta los directores regionales (último cargo político en la vía jerárquica docente), ni los legisladores de ningún partido político, han podido “convocarlos” para pensar en la forma de mejorar una educación pública devastada por políticas nacionales a las que el gobierno del Chaco adhiere, aunque no lo declare siempre públicamente. Pero los hechos evidencian las palabras que no se dicen. Los autoconvocados no desconocen que la educación pública viene siendo destruida sistemáticamente desde hace muchos años, tanto con las malas las inexistentes o las ineficaces políticas de estado sobre educación.

¿Qué están siendo?… ¿qué están haciendo?

Sin embargo, lo que podría pensarse es ¿que están siendo? o ¿que hacen? los autoconvocados. Porque eso es lo interesante de esta fenómeno, movimiento o agrupación, que no es “nuevo”, que ya ha surgido en varias ocasiones, sin embargo en toda problemática socio-política nada es igual a otra cosa, por lo tanto, esta vez el movimiento de autoconvocados es único (como lo fue cada vez que surgió).

Incomoda por eso… porque resiste a la cultura de lo individual que deja a dominados desvalidos de poder y a dominantes con el escenario más propicio para seguir cómodamente en su lugar

En esta sociedad que pretende designar para desacreditar, individualizar e inmovilizar la circulación del poder, hay que hablar desde una perspectiva dinámica, en permanente construcción con idas, vueltas, giros y retomes. Una forma que permite avanzar hacia la formulación de nuevas relaciones de poder. Única posibilidad de romper el status quo operante que deja siempre a los dominados y dominantes en el lugar que están ocupando, y sobre el que opera todo el aparato del estado para sostener (Estado Moderno que sustenta la supremacía de las clases dominantes, claro).

En este sentido los autoconvocados están siendo una forma de participación que, aunque tiene sus antecedentes, se está transformando en algo diferente. Es una de las formas más democráticas de participación que se están viendo en la provincia de Chaco, pero a su vez está siendo un movimiento que rompe con prácticas y estructuras de pensamiento, en una provincia que generalmente estaba signada por la pasividad popular, inexplicablemente al mismo tiempo que existe un descontento con la representatividad en todos los ámbitos.

Está siendo una fuerza que incomoda a todos, justamente porque todavía está soportando y superando toda campaña de desprestigio, que pretenden inmovilizar. Se está sosteniendo y fortaleciendo con la coherencia, como instrumento para seguir siendo ese espacio donde se aceptan la pluralidad y las diferencias. Donde se permite pensar con lógicas que van más allá del individualismo de las sociedades actuales. Claro que no sin mucho esfuerzo, ya que la matriz de pensamiento individualista se cuela y hace mella incluso dentro de este movimiento, que intenta poner lo colectivo-comunitario por sobre la individual.

Incomoda por eso… porque resiste a la cultura de lo individual que deja a dominados desvalidos de poder y a dominantes con el escenario más propicio para seguir cómodamente en su lugar. Dejar de pensar en el otro como el enemigo o, en el mejor de los casos, como un “desconocido”, para pensar que esos otros nos ayuda a estar siendo, cambia radicalmente la construcción de poder y por ende las relaciones de poder.

Esto es lo que incomoda a la burocracia sindical, al gobierno autoritario, a los poderes del estado, dentro de un sistema democrático con características verticalistas, que sólo defiende la representatividad como la legitimidad para ocupar un lugar en el sistema. Pero que niega la otra parte de dicha representatividad: el control de los actos de los representantes, a través de los representados.

Los autoconvocados han abierto la posibilidad de romper, o al menos de poner en tensión muchas estructuras que funcionaban como garante de que “todo siga igual”

Incomoda, porque todos ven en peligro su posición de poder en un sistema que parecía adormecido y funcionando de manera automática sin mayores sobresaltos. Donde el Ejecutivo tomaba decisiones, ante un destinatario pasivo de sus políticas y sus decisiones políticas. Donde el Poder Legislativo todo, actúa más en relación a sus acuerdos partidarios que en relación a las necesidades del pueblo que los eligió. Donde la burocracia sindical ha eternizado a dirigentes gremiales que siempre actuaron con total impunidad, aprovechándose de la pasividad de sus representados.

Sin embrago, los autoconvocados han abierto la posibilidad de romper o al menos de poner en tensión muchas estructuras que funcionaban como garantes de que “todo siga igual”.

Están haciendo que queden en evidencia los manejos sindicales, sus lógicas de funcionamiento y la actuación de sus dirigentes. Están poniendo en evidencia números y datos reales, que demuestran la corrupción e ineficiencia del sistema educativo que el Poder Ejecutivo sostiene. Están exigiéndole a los legisladores que se pongan a trabajar en función de las necesidades del pueblo, pero también están ofreciéndose para participar activamente de la reforma del sistema educativo. Claro que todo esto, por ahora, “sólo molesta” y nadie hace nada al respecto. Ni el Ejecutivo, ni el Legislativo, ni la dirigencia gremial obsecuente.

¿Porque las resistencias, y cuánto poder implica?

Que ningún responsable todavía haya recogido el guante, ni se haya puesto a trabajar seriamente en lo que le corresponde, no significa que este movimiento, sus prácticas y sus lógicas de pensamiento deban necesariamente transformarse en una utopía más. Porque el movimiento no pretende consolidarse como sistema permanentemente “anárquico” como nació, sino que está organizado y pensando cómo poner en discusión el sistema, dentro del sistema, sin la necesaria “prostitución” que el sistema exige para pertenecer a él.

Otro punto para escapar a un destino de utopía es el sustento desde donde se están pretendiendo los cambios, no caben dudas que la resistencia del movimiento de autoconvocados, en esta ocasión, se construye desde donde existe mayor potencialidad de que algo cambie (aunque sea en un tiempo no inmediato) desde el saber, con la vinculación directa que éste tiene con el poder, sobre el que se construye la participación y la resistencia.

Incomoda, porque todos ven en peligro su posición de poder en un sistema que parecía adormecido y funcionando de manera automática sin mayores sobresaltos

Los docentes ya saben: que la lucha es en defensa de la escuela pública, más allá de lo urgente de su salario; saben cómo se manejan los presupuestos desde el gobierno, y que hay plata para mejorar la escuela pública; saben que para hacerlo se necesita de una decisión política; saben cómo se “hace caja” para la campaña; saben cómo funcionan los sistemas corruptos; saben las lógicas que maneja el sindicalismo; saben que nunca se respetó el mandato de las bases en el frente gremial; saben que pueden defenderse con instrumentos legales como la Constitución y el Estatuto Docente; saben que el gobierno y el frente gremial quieren doblegarlos con campañas de terror; saben que en la lucha hay riesgos de descuentos arbitrarios y deciden correrlos; saben cómo se “negocian” la aprobación o no de los proyectos de ley en la legislatura; saben muchas cosas más. Y siguen aprendiendo: cómo seguir; cómo formar una asociación civil; cómo formar un gremio; cómo reclamar; cómo participar en los gremios existentes; cómo usar todos los carriles para pedir la apertura del diálogo; cómo seguir la lucha; cómo hacer una lectura política de la situación; saben que tienen derechos y cómo defenderlos; saben cómo saber más; saben que tienen que saber.

Nadie puede pensar más allá de la lógica de sus propias prácticas, pero si no se reconoce que también hay otras lógicas y otras prácticas, es un error de lectura muy grave, que puede sostener o acrecentar un conflicto social. La clase política y gran parte de la clase sindical chaqueña, sólo está pensando desde sus propias lógicas, desconociendo que Autoconvocados no las comparte y tiene otras muy diferentes.

Autoconvocados pretende y emprende acciones en pos de mejorar la realidad de otros, por lo tanto es un movimiento político. Sólo que con lógicas y formas diferentes. Intenta la defensa de la educación pública. Para que esto pueda lograrse, sin que lo más importante sea el “cuándo”, debe sostenerse y seguir demostrando que eso que dicen, no son sólo slogans: “la lucha continúa” – “la dignidad y la escuela pública no se venden, se defienden” – “sueldo digno” – “hasta que la dignidad se haga costumbre” – “acá no se rinde nadie”.


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Categoria: Educación | Tags: , , , | Comentarios: 0

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